Clarice Lispector

Una carta que envió a su hermana desde Berna hace unos sesenta años, y que resumía el absurdo suizo de manera que resonó fuertemente en mi interior. Éso fue lo primero que leí de Clarice Lispector, en alguna revista literaria hace mil años (el Magazín Dominical del Espectador tal vez). Luego trozos sueltos, sin coherencia. Un ensayo de Fernando Zalamea que me dejó con ganas de seguirle la pista ahora sí bien a Clarice.

Y claro, estando en esta ciudad tan extraña, tan “de la Bahía de Todos los Santos” en el centro y a la vez tan oceánica, con ese mar brutalmente azul en todas partes y esa luz y ese clima delicioso, y esas playas y las torres modernistas felices del Brasil… empezó a resonar en mi mente esa escritora que aún no conocía y que me tiene embelesado.

Leave a Reply

Please log in using one of these methods to post your comment:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s