bar sórdido

(ausencia de foto)

el bar más sórdido que recuerdo haber visto en mucho tiempo también está en Leeds, en pleno centro (estábamos con Will Boney, un modelo-teorista que iba desde Harvard y después de trabajar un rato necesitábamos una cerveza y entramos al Three Legs – ¡qué lugar! – a las 7 de la tarde el lugar estaba repleto de borrachos con caras que parecían de películas muy sórdidas; olía a orina y a cigarrillo antiguo y a cerveza eructada – nos sentamos con Will y noté las miradas de la mesa de al lado – tres tipos con caras duras mirándonos de arriba abajo como diciendo “¿y este par de huevones qué hace aquí, con sus morralitos y sus portátiles y sus apuntes y su pinta de venir de la Universidad?” – entré a orinar y entre olor a amoniaco brutal había al final del orinal – una lata larga – otro borracho gritando y sacudiendo su verga inmensa mientras la giraba dibujando en el orinal – temí que me cayera de esa orina encima – y decía algo en algún dialecto de inglés de los Midlands incomprensible para mí – y yo a la vez apesadumbrado de no tener la valentía de tomar fotos ahí pero sabiendo que me habrían destrozado la cámara en la cara esa manada de ingleses borrachos, caras desfiguradas, mandíbulas rojas, ropas medio vomitadas, olor a muchos efluvios superpuestos, sudor, orina, cerveza, madera raída, colillas viejas, tabaco escupido). No hay foto de ese lugar.