likes / diarios / hoy

Javier en “menos” describe de manera un poco elíptica cierta preocupación con el modo que ahora muchos tenemos de hablar como dirigiéndonos a un público amplio, magnificado, así sea acerca de temas personales. Modo que ha cundido en nuestra época de twitter y facebook e instagram. Arturo escenifica muy bien a una persona en un avión que habla sobre un tema cualquiera pero de verdad está pidiendo tácitamente la aprobación de sus vecinos. Una persona sedienta de likes, pero atrapada en un lugar de paso. Y yo sigo algunos blogs, de vez en cuando, blogs que ya no tienen comentarios (como este) o que cuando comento no reciben respuesta.

Atrás quedó esa época de blogs con listas larguísimas de comentarios cruzados como espadas en contienda, con sesudísimos análisis (de los análisis) de los comentarios anteriores. Los blogs de hoy son meditaciones personales que quien escribe sabe que no serán leídas, bengalas lanzadas en una selva en la que estamos cada vez más aislados. No hay respuesta casi nunca – si la hay suele suceder en twitter o en fb más que en el blog mismo – la mayoría de las veces es un simple like al enlace al blog y muy de vez en cuando hay alguna respuesta real dentro del blog.

Así está bien – no tiene sentido pelear con eso. Igual son métodos de comunicación todos tan nuevos que es natural que evolucionen muy rápido. Un poco como cuando va a un museo de incunables y ve lo rápido que cambiaba el uso de las tipografías o manejo de pentagramas, la manera como aparecen las líneas musicales convertidas en líneas entrecortadas durante unos años.

Pero hay un punto que sí me parece importante defender de los blogs actuales: ahora que (prácticamente) nadie los lee, tienen la oportunidad fabulosa de convertirse en algo más similar a un diario íntimo, a un lugar de pensamiento sin respuesta o por lo menos sin respuesta inmediata.

El diario originalmente era para hablar consigo mismo, para dudar y experimentar formalmente (si a uno se le daba la gana), para escribir chambonadas y sueños y babosadas y eyaculaciones y dudas y errores y atisbos. Eran ropa sucia con olor a lo sudado, eran despertares bochornosos después de sueños que dejaban perplejo al escritor, eran trozos de belleza muy frágil o de rabia muy inexpresable – rabia contra sí mismo, contra el jefe o el vecino o los desconocidos en el tren o – y muchas veces simples expresiones de cosas que quien escribía el diario iba viviendo. Era gente que tenía sexo sin querer tenerlo y lo consignaba, o gente que soñaba que sus enemigos lo partían y se asustaba, o gente que leía alguna demostración y se lo contaba a sí mismo. Era gente que viajaba y vivía experiencias – algunas de bitácora pública y otras de diario privado.

Nuestros blogs no son eso (a menos que uno tenga uno cerrado al público, pero aún así si está en la red está expuesto a que alguien lo vuelva público en cualquier momento). Como nadie los lee – o por lo menos nadie los comenta – algunos empiezan a tener un tono más íntimo, ligeramente más cercano al diario – ciertamente poco afectados por ese tema de pedir likes como si uno fuera un payaso, como somos todos en twitter y facebook. Pero a la vez no tienen la libertad infinita del diario, la no existencia del otro, del confín, del límite. Todavía nos vemos limitados por nuestros pocos lectores, así estos no vayan por el mundo lanzando opiniones, así no se amplifique hasta la China cualquier comentario que hace uno como sucede en twitter o facebook.

 

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electrificantes están esos blogs que sigo – últimamente Arturo Sanjuán escribe de manera descarnada – Javier Moreno escribe con un estilo muy controlado y depurado pero los posts cortos son acaso lo mejor posible (no es tuiter, no es el blog viejo, son pensamientos concentrados a veces muy extraños si se leen de manera aislada) – otros blogs también me llegan pero le pongo atención a esos dos en particular

trucha ahumada ayer (y hoy, de sobras) – pocas veces he hecho pescado ahumado, con trucha funciona de manera sorprendente – hoy no teníamos mucho tiempo para preparar almuerzo y fuimos a Tomodachi; el plato de anguila con arroz estaba enano y costaba trenta y un mil pesos – mi trucha ahumada costó mucho menos y (modestia aparte) quedó mucho más sabrosa que lo de ese restaurante

además, dio para almuerzo de martes y comida de miércoles – hoy estaba tal vez aún más rica que ayer

un poco nervioso con tanta cosa en NY en estos días que vienen: charlas en seminario de lógica y para otro seminario, la presentación del video, luego la exposición en Fleischmanns (un pueblo en los Catskills), luego visita a Artem en UCLA y charla allá también

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ventana

  • Me conmovió la historia del hijo mestizo de Glass en la película El Renacido (Revenant). Di Caprio es Glass, y tiene un hijo mestizo, moreno, con quien habla en un idioma indígena (no recuerdo el nombre). Como es tan poco común ver mestizaje en Norteamérica y tan común aquí en Suramérica (al menos en los altiplanos andinos), logré sentir simpatía/empatía con el hijo mestizo (vilipendiado por el texano). Hace falta ese tipo de mezcla racial en Norteamérica.
  • Haciendo muchas pruebas de impresión para Project Topoi. Habrá en la proyección en Nueva York también bastante material impreso. Estamos emocionadísimos con eso.
  • Me parece extraño siempre que terminan de hacer un edificio nuevo, se pasa la gente y durante un tiempo no tienen cortinas. Yo mismo cierro poco las cortinas de mi estudio. Termina uno viendo mucha vida de la gente, aún sin buscarlo explícitamente. Levanta uno la vista de la pantalla y ahí está el vecino del frente levantándose de la cama o la vecina en la cocina del mismo apartamento preparando algo – aparentemente. Uno no mira mucho, pero algo mira. Ellos me verán en el estudio escribiendo algo, o leyendo, o por la mañana preparando jugo. Nunca de manera muy explícita. Quién sabe cuánto más duren sin cortinas.
  • Varios días seguidos escuché las Siete Palabras de Haydn, en versión cuarteto y en versión para piano. Mucha gente muy distinta le ha puesto atención a esa obra extraña. Es una singularidad pura.
  • Leo con fruición algunos blogs. El de Javier, obviamente, con su estilo depurado y aparentemente minimal. En realidad es un proyecto maximal e inmenso. El de Arturo, que escribe cada vez mejor, y me deja sin aliento. Su relación con la matemática – de cuando no quiere uno sino pensar en matemática y mandar al diablo el resto – me es conocida. La matemática la percibo a veces casi como una adicción (no soy adicto, afortunadamente [creo], a sustancias, salvo tal vez al café – pero sí he sido adicto al sauna en Finlandia, al baño en agua fría en quebradas y ríos, a correr intervalos, a ciertas series). Con la matemática la sensación a veces es parecida. Uno no quiere dejar de pensar en ciertos temas. Me ha pasado mucho también recientemente.
  • Quiero sacar al piano alguna pieza de Haydn. Suficientemente fácil para que la pueda tocar yo, pero quiero que tenga algo interesante, como esas que tanto me gustan y llegan.
  • El episodio 7 de temporada 4 de HoC me gustó mucho. El resto no tanto. Es gris ese mundo.
  • En realidad he leído poco en esta época. He leído eso sí bastante matemática y me he dedicado a escribir.
  • Organizar cosas es importante pero es costoso emocionalmente.
  • Hace diez años no voy a California. Será interesante volver (visitaré UCLA durante unos días). Le tengo un poco de miedo a Los Ángeles. Pero varios me dicen que es una ciudad interesantísima. En cambio ir a Nueva York se siente familiar, cercano, cozy.
  • Lo que sí es cierto es que UCLA es como un sueño de lugar por el tipo de matemática que se hace. Ya veremos qué tal.

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hovering / planeando / superficie de las cosas

Me gusta el verbo “to hover” – no sé si lo traducen como “planear”, pero me suena un poco distinto a mí. Planear suena menos pegado a las cosas, menos directo.

Pensaba en “hovering” por varias razones:

  • los blogs que he leído recientemente retomaron, tal vez inducidos por el paso por tuiter de muchos de sus autores, un carácter distinto de los blogs de antaño – el tono “ensayístico” que era más común antes en general ha sido relegado y lo que vemos en varios es un intento de reflejar el estar pegado a la superficie de las cosas, el pegante que nos ata al mundo – en tuiter obviamente esto es extremo, pero en esos blogs, con textos largos, hay verdaderas maravillas: pasan cosas, la gente camina por calles, siente apremios corporales de varias índoles, duda y corrige, suda en la bicicleta o pide taxis que no llegan, discute con sus amigos o padres,  sueña o desgraba sus propias entrevistas internas… me fascinan esos blogs de “contacto directo”, de “hover pegado a la realidad” – yo mismo no escribo así, pero me alimenta mucho seguirlos
  • hace un par de meses, me decía en Estambul una persona que trabaja en google que se inventaron un prototipo de “selfie-hover” con un minidrón personal que lo sigue a uno como a metro y medio de distancia, en diagonal arriba adelante y constantemente lo va filmando a uno y poniendo en la red lo que uno va haciendo – le pregunté cómo hacían todos esos selfie-hovers individuales para no estrellarse entre sí y me decía que exactamente como uno no se estrella contra la otra gente cuando va por la calle, que tienen sensores, etc. – la palabra hover me quedó de ese mini-episodio de conversación
  • hovering es también el momento de suspensión antes de aterrizar, cuando el piloto “suelta” y deja caer de barriga el avión en la pista – hovering es como queda uno cuando muere algún ser querido cercano y no entiende uno qué sigue haciendo uno ahí

(imágenes del proyecto Topoi)

Semestre casi sin posts + selfies con mc

Sí, a veces me hace falta, obviamente. ¿A quién no? Cualquier cosa, escribir, fotografiar, poner selfies (que las hay, en los museos, y muchas), poner retratos, contar cosas semi-íntimas o incluso muy íntimas (como finalmente los blogs los leen solamente dos o tres amigos, uno que otro curioso desocupado y sobre todo uno mismo, pues da lo mismo).

Excusa (yo, que no aguanto mucho que den excusas) parcial: armé de nuevo una página web (por interés comercial, obviamente, como todo en estos pagos – aunado a llevar la capa de invisibilidad en la red por demasiado tiempo) y he estado escribiendo otras cosas (artículos, dos o tres – un ensayo), y organizando (junto con MC y con apoyo bello de FZ y de Alejo) mapping traces, ese evento que pinta extraño y ha tenido respuesta conmovedora de artistas, matemáticos, politólogos, filósofos, físicos, músicos, historiadores del arte – ¡respuesta además completamente fuera de lo que imaginábamos!

Tomé fotos en este viaje a México. No me dan ganas de armar un video esta vez. Quisiera simplemente ir poniendo fotos, como si esto fuera un fotoblog, sin mucho ton ni son. Me parece que México da para tanto visualmente que uno podría ir armando álbumes con puras fotos de ese país, de la gran ciudad, simplemente pegando ahí.

Arranco con un par de selfies que nos tomó MC en el baño de un museo, en la parte de los lavamanos. Las dos me gustan, por razones distintas. Prometo más: manifestación de estudiantes de medicina en Reforma, grafitis interesantes y curiosos, sombras en la Roma, atardecer en el Centro Histórico desde la terraza del Centro de Cultura de España en México, Tepoztlán y la mente viajera, la calle, la calle, la calle, un letrero de un sitio donde ofrecen “clases de strip-tease”, parajes de árboles puros, museos. Prometo tal vez demasiado. De pronto cumplo algo de todo eso. Ah… muchas más selfies, obviamente.

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tono / voz / marca

Muchas veces me pregunto qué es realmente un blog hoy en día, en 2014. Lejos ya de la euforia de blogs de hace poco más de diez años – cuando hubo esa efervescencia tipo Alka Seltzer inicial, y todos los blogs estaban repletos de enlaces y metahistorias y era una pequeña hazaña poder incluir una imagen (que tocaba enlazar de otro lado – nada de agregar con un clic entonces – tocaba colgar la imagen en algún servidor y enlazarla), eso sin hablar de incluir videos – lejos ya de ese mundo asesinado y traicionado por facebook y twitter – ¿qué queda?

Nada. O mejor dicho: sí, quedó algo – unos cuantos blogs que parecen diarios a la antigua, otros blogs de temas muy específicos, como los blogs de clase o de tiendas o de temporadas de conciertos – blogs que sigue un nicho pequeño muy activo en vísperas de un parcial o de un evento, inerte las otras veces. El chismógrafo que fueron los blogs se diluyó en la vulgaridad estilo “mall” de facebook (sé de qué hablo – yo mismo estuve ahí – vengo exiliado y al igual que con un centro comercial, el 99% no me hace falta – si voy al Andino o al Granahorrar una vez cada mes es porque hay dos o tres tiendas que valen la pena o son necesarias [hay que comprar calzoncillos, para ponerlo de manera directa], y por el cine, pero el resto en esos lugares es miseria y vulgaridad y fealdad – como facebook). Twitter aguantaba un poco más, era más abstracto, era realmente un microblog similar a la rapidez que tenían los blogs de hace una década – pero tan rápido, tan mercurial, tan brutalmente efectivo que se volvió como cocaína en manos de adictos, y aterrizaron los políticos ahí. Los blogs de hace una década podían hablar de política (muchas veces de maneras agresivas, brutales, burlescas) pero por lo menos no le tocaba a uno aguantarse a Chávez o a Uribe o a Petro ahí en esa época. Esa heroína en estado puro que es twitter enloqueció a esos personajes aún más de lo que ya estaban. El formato completamente voluble, desencajonado, sin fronteras, de twitter – ese formato que fue fuente de tanto experimento bello de nivel Glantz – terminó contaminado por personajes realmente horrorosos – personajes que uno quisiera no tener que seguir o ver nunca (pero aparecen en las carátulas de los periódicos todo el tiempo – contaminan hasta este blog, hasta esta entrada). De modo que me fui del mall facebook, de ese centro andino tan apacible a veces (pocas) y tan horroroso y mediocre la mayor parte. Y me fui también del más interesante mundo de los heroinómanos de twitter – yo era claramente uno de los dealers, aunque no tanto como mi amigo Javier Moreno, o Alejo Martín cuando bajaba a ese inframundo… Como un Bronx virtual, twitter era implacable – el bullying (“matoneo” no me suena) era cosa diaria, y no aguanté más eso. Pasé por rehabilitación (espero, lograda) durante muchos meses ya, y hoy puedo hablar en pasado de esos lugares – el centro andino facebook (y el horror de encontrarse con gente que de verdad uno no quiere ver en la vida real – entonces, ¿para qué verlos en la intimidad de la casa?) y el (sí, más interesante) bajo fondo twitter. [Nota al margen: en twitter aparecían de vez en cuando bellas almas perdidas en el inframundo – mujeres bellísimas que se asomaban con sus dibujos, su sensibilidad japonesa, sus indignaciones, su fragilidad – mujeres increíbles al lado de esos dealers y bullies y cuchilleros y macrós. Me he preguntado muchas veces después de mi huida qué será de esos seres impresionantes. Ahora pienso que ojalá hayan huido también.]

Encontrar un tono a través de fotografías es dificilísimo. Javier a veces lo logra. Alejo Martín en su flickr también (no: no enlazo – hay que buscarlos si usted, lector, no conoce esos lugares – si quiere escríbame y le ayudo pero no quiero que un simple clic lo lleve ahí hoy – hoy estoy anti-hipertexto). John Berger me inspiró muchísimo hace unos años con su Another Way of Seeing  –  libro que creo que hasta hoy estoy empezando a procesar en su dimensión real – en parte dentro de un proyecto (uno de mis proyectos preferidos en este momento) que estamos llevando a cabo a ocho manos con Roman Kossak, Wanda Siedlecka y María Clara.

Tono, voz. ¿Los habré encontrado, después de varios años? No puedo contestar de manera contundente. La mayoría de las veces, la respuesta es no. La mayoría de las veces hablo con una voz que no es la mía, y me cuesta mucho “calentar”, “entonar” – como un cantante, debo hacer escalas, estar a temperatura razonable, y si estoy de buenas, sale una voz que siento vibrante y potente y muy mía. Con las fotos es más difícil, pero ahí se juega parte esencial del blog como herramienta de auto-conocimiento.

Finalmente, los blogs son eso: herramientas de auto-conocimiento. Como los antiguos diarios (pero – tal vez, aunque ya no tanto, ya pasó el momento alcaseltzer de hace 10 años – con muchos seguidores externos desconocidos – aunque “muchos” en este blog serán tres o cuatro si acaso, y así está más que bien). Como las fotografías – acariciar el paisaje.

Estoy leyendo despacio a Todes. Roman me advirtió: es impresionante. Es como Merleau-Ponty, pero mucho más claro – y en cierto sentido más lúcido, si cabe (no sé si cabe, pero eso quiero imaginar ahora). Todo queda teñido por Todes, por Samuel Todes, al leerlo. No tengo mucho tiempo para leerlo – avanzo como una o dos páginas diarias. Por ahora se ha limitado a plantear la pregunta de la unidad del mundo y nuestro rol ahí: ¿estamos o no estamos? ¿la unidad del mundo depende de nosotros o no? ¿depende del cuerpo o no? Todes irá (lo sé no porque lo haya leído sino porque Roman me contó, y la contracarátula, y la introducción, y la red) hacia la filosofía más lúcida que hay hasta ahora acerca de la relación entre nuestro cuerpo y el mundo. Para mí, ese es un tema absolutamente fundamental – y absolutamente desconocido en la filosofía de la matemática (la que conozco). Si el proyecto topoi (nuestra mascota, el proyecto preferido, el proyecto de conocimiento fotográfico/matemático/artístico/ojaláfilosófico que tenemos con Roman, Wanda y María Clara) ha de servir de algo, si algún valor ha de tener, tendrá que ser en esos ejes que lanza Todes.

Mis otros temas (matemáticos) estos días dan vueltas entre docilidad (=, Fernando dixit, haces vs prehaces, pero sobre clases elementales abstractas) y sus múltiples topologizaciones (trabajos con Zaniar sobre topologías del grupo de automorfismos de una estructura grande, inspirados en Lascar, Shelah, Hodges), mi abandonada F_1 (abandonada por no poder seguir como era la discusión entre Alex y Boris – pero ahí volveré pronto), mis grandes cardinales (que interactúan bien con haces y docilidad – quién lo hubiera creído cuando empecé a subir esa escalera del sueño), modularidad y grupos kleinianos y límites geométricos y… haces, y el teorema del modelo genérico equivariante diagonal que necesitamos para capturar límites de grupos de invariantes modulares y que Gabriel Padilla me ayuda a entender en términos de teoría de la representación). Y… y…

Y…

No digo.

De nuevo el problema del tono, de la voz que pierdo con facilidad. Abandonar facebook, leer pocos blogs – algunos sobre temas muy específicos son los mejores – me ha hecho buscar otro tipo de diarios. Fernando recomienda a Valéry – y cada vez que hinco el diente ahí veo que es como un campo de batalla infinito mental, fuego un poco volcánico para mí aún (aunque tendré que llegar). También están los fascinantes diarios de Gombrowicz. O… y… nunc et semper

Cuando cantábamos en un conjunto vocal con María Clara (un grupo de estudiantes del doctorado y profesores y sus esposas – eran viejos, de cuando los profesores eran casi todos hombres y las esposas no eran profesoras aún – las dos sopranos eran esposas de un analista y un probabilista), en Madison, muchas veces MC me decía que me perdía, que me distraía. Que tenía la melodía del bajo (mi voz) y que a veces le encantaba como sonaba pero a veces yo andaba distraído pensando ya en la siguiente pieza. La disciplina de ese “coro” (singing group, realmente) logró que algunas veces yo pudiera entonar (en motetes de Byrd, de Arcadelt, de Josquin, en chansons de Jannequin, de varios italianos contemporáneos a esos flamencos – o en adaptaciones de Ellington a conjunto vocal – You, ain’t been blue, por ejemplo), y de verdad me gustaba como sonaba el todo, y como sonaba mi voz de bajo, cálida y buen soporte, dentro del todo. Cuando lograba la concentración, la disposición, la voz.

fff back in shape

Our Model Theory and Set Theory blog (fff – Forking, Forcing and back&Forthing) is back in shape! You can read recent posts by Artem Chernikov on the SOP_n hierarchy inside NTP_2 theories, on counterexamples for forking, dividing, invariance, a post by myself from a couple of weeks ago on large cardinals in abstract elementary classes, and older posts by Ayhan Günaydın on Pila-Wilkie and by John Goodrick on bi-embeddability and the Schröder-Bernstein property!

fff
(Click on the picture to go the blog…

The Black Swan Report

Here is a blog that seems really worth following: The Black Swan Report – Keeping Tabs on Nassim Taleb and the Highly Improbable. For someone like me, whose life in recent years seems to have been affected so deeply by reading Taleb, this looks like a very useful tool.

I would also love to see a debate between two (apparently, not really) opposing sides: Nate Silver and NNT. Both of them warn us seriously about being fooled by Big Data.

Witness Taleb, in Antifragility: “… More data means more information, perhaps, but is also means more false information. We are discovering that fewer and fewer papers replicate-textbooks in, say, psychology need to be revised. As to economics, fuhgetaboudit. You can hardly trust many statistically oriented sciences-especially when the researcher is under pressure to publish for his career. Yet the claim will be “to advance knowledge”.”

Momus on Tropismes and Pasolini

Follow the link for a great post on Tropismes (the bookstore in the arcade in central Brussels) and Petrolio (Pasolini’s book).

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Tropismes is a very good french-language bookshop in an arcade in the centre of Brussels.

What I want to find in such a place is a serious experimental work, between fiction and documentary, by an angry artist who wants to challenge the terms not just of his medium, but of his society….

Momus on Tropismes and Pasolini

Momus’s Brussels

On the post linked there are several more pictures of Momus’s incredible Brussels! I really like the way he seems to capture “l’atmosphère gueuse de Bruxelles”, the inextricable earthiness and almost “paysantness” of life in the (always surprising) capital of Europe. The Momus+Brel photo is quite good! The third picture quoted makes me want to be there to drink a good beer, of course.

mrstsk:



Mrs Tsk *: Seeing this beautiful Suhrkamp edition of Walter Benjamin’s writings…

Momus, writing on his visit to the Walter Benjamin exhibition (Jewish Museum, Le Marais) brought back strong memories of my own visit there a couple of months ago.

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Seeing this beautiful Suhrkamp edition of Walter Benjamin’s writings at the Jewish Museum in Le Marais yesterday rekindled in me a nostalgia not just for the time when my intellectual life was dominated by German-speaking Jews, but for a time (before I was born) when to be an intellectual…

Mrs Tsk *: Seeing this beautiful Suhrkamp edition of Walter Benjamin’s writings…

El quadern gris de Pla

Uno de los “géneros literarios” que más disfruto hoy en día – tal vez desde el inicio de mi contacto con los blogs – es el breviario. O el diario. O, como lo llama Josep Pla, el dietario, esa especie de diario/descripción/relato/viñeta relatado a posteriori. Como muchos blogs.

La recomendación fue de Enrique esta vez – alguien muy crítico con la superabundancia de publicaciones de mala calidad en Cataluña, generosamente financiadas por la Generalitat en su afán político de difundir el catalán a como dé lugar. Que Enrique haya recomendado este libro, y en catalán, es bastante fuerte – decidí seguir su consejo. Algo fácil: en la Central del Raval tienen una amplísima sección de literatura catalana, y había varias ediciones de este cuaderno gris de Pla.

La verdad es que he disfrutado muchísimo la (lenta) lectura de este libro. No he tenido mucho tiempo para leer – casi todo ha sido antes de dormir, en esos momentos de semi-sueño y semi-vigilia que se pueblan de imágenes extrañas y sensibilidades aguzadas.

Pla en su Quadern gris me ha cautivado – sus descripciones del Ampurdán (que me recuerdan esa estadía en el Baix Empurdà, en Palamós con Xavier M. y su hermano Josep, hace casi quince años), de los pagesos, de Palafrugell, de Barcelona.

La mirada aguda: hi ha dies que invento qualsevol pretext per parlar amb la gent que vaig trobant. Els miro els ulls. És una mica difícil. És l’última cosa que la gent es deixa mirar. M’esborrona de veure l’escassa quantitat de persones que conserven en la mirada algun rastre d’il·lusió i de poesia -de la il·lusió i de la poesia dels disset anys. De la majoria dels ulls, se n’ha esbravat tot esclat per les coses inconcretes i gracioses, gratuïtes, fascinadores, incertes, apassionants. Les mirades són dures o mòrbides o falses, però totalmente arrasades. Són mirades purament mecàniques, desproveïdes de sorpresa, d’aventura, d’imponderable …

(trad. mía, al vuelo, informal y sin verificación: hay días en que invento cualquier pretexto para hablar con la gente que me voy encontrando. Les miro los ojos. Es un poco difícil. Es la última cosa que la gente se deja mirar. Me aterra ver la escasa cantidad de personas que conservan en la mirada algún rastro de ilusión o poesía – de la ilusión y la poesía de los diecisiete años. De la mayoría de los ojos se ha escapado todo brillo por las cosas inconcretas y graciosas, gratuitas, fascinadoras, inciertas, apasionantes. Las miradas son duras o sin brillo o falsas, totalmente arrasadas. Son miradas puramente mecánicas, desprovistas de sorpresa, de aventura, de imponderable…)

Otro trozo: He entrat a l’església. Desagradabilíssima sensació de mala olor inconcreta – d’aire respirat i tornat a respirar, esgotat, devastat, d’un aire com si n’haguessin separat l’oxigen i hagués quedat reduït a una concentració microbiana antiga i densa, d’una qualitat dolça, fada, llepissosa, desagradable, una qualitat que fa posar la pell de gallina.

Y así va y viene entre antepasados, amigos, discusiones, encuentros, familiares, recuerdos. Con un tono de observación que permite que se formen miles de voces atrás, imágenes, luces, olores, cafés, mar.

Como era de esperar, existe un blog dedicado al Quadern gris – un clic en la imagen del cuaderno lo lleva allá…

la red neoclásica

En los últimos días (o semanas, o meses, dependiendo un poco de qué red se trata) han aparecido miles de “reflexiones”, algunas medio apocalípticas, otras más tranquilas, sobre el abandono de los blogs y el auge del microblogueo (facebook y twitter sobre todo). Yo siento que “ya pasé por ahí”. Que ya tuve un blog “clásico”, que ya lo abandoné cuando le llegó el momento, que ya le saqué jugo a facebook (hoy en días mis visitas a facebook son casi como ir a visitar familiares que hay que ver de vez en cuando – como ir a visitar tías simpáticas pero que uno más o menos ya sabe qué dicen, cuánto tiempo estar antes de empezar a exasperarnos todos, etc.). Aparezco menos en twitter (me da pereza saber en qué anda todo el mundo, me aburre un poco ahora que empezó el semestre en serio y ando metido en tanta cosa ese formato). Y tumblr se está convirtiendo en un blog clásico para mí, con el cual sigo muy contento. Pero Javier se fue de tumblr a armar otro blog super-clásico, y no es claro cuánto durará este formato (tan conveniente) de tumblr.

Alejandro Martín me decía que Héctor Abad anda medio abrumado con todo – que escribió algo en El Espectador sobre eso. Como también estoy medio cansado de los columnistas locales (¿depresión post-elecciones?), no los leo y no me entero de las opiniones de Héctor Abad (ni de nadie más en este momento). No es que no me importen: es simplemente que no veo yo nada nuevo por ahora.

Los del non-commutative blog sacaron un post sobre la twitterificación de la blogósfera: http://www.noncommutative.org/index.php/twitterification-of-the-blogosphere/

Vale la pena leerlo revisarlo rápido para ver que dicen bien lo que uno ya sabe. Pero con unos meses de retraso tal vez, comparados con otros. Parecen estar descubriendo twitter y los posts cortos – cuando algunos que ya pasamos por ahí estamos regresando a los blogs más clásicos.

Ahora no sigo feeds (los odio – prefiero encontrar todo “a mano” cuando se me da la gana), cuido el del.icio.us poniendo enlaces y tratando de “taguearlos” bien, leo solo tumblr y de vez en cuando uno que otro blog por ahí, y me he mantenido un poco al margen de twitter (lo cual ha sido bien refrescante).

Me interesan mucho esfuerzos del estilo de math overflow, sobre el cual ponen otro post divertido los del non-commutative blog:

http://www.noncommutative.org/index.php/5-reasons-not-to-be-on-mathoverflow/

También decidí unificar todos los blogs de cursos en uno solo (aún incompleto – perdí acceso de administrador a muchos blogs anteriores a 2006).

Tal vez Alejo tenga razón cuando dice que para él twitter solo vale la pena para pescar enlaces…