estantes

Hoy reorganizamos bastante algunos libros. Trajeron una biblioteca nueva que mandamos a hacer hace unos días. Terminamos armando una parte de escritoras mujeres (varios estantes) y en toda la mitad de abajo pusimos literaturas de Israel y Egipto, de Irán e India. Por alguna razón algo me incomodaba con la organización de esa parte de la biblioteca – terminé armando dos estantes con libros de “misticismos” (judío, un poco cristiano con poetas como San Juan de la Cruz o con libros de Simone Weil, musulmán con los poetas sufís / también algo de libros sobre cabalá y zohar y otros sobre judaísmo, pero también algunos libros sobre zen y taoísmo) y luego sí la literatura israelí (muchos libros) y la egipcia e iraní (pocos libros), la turca, la pakistaní y la india.

Ordenar unos estantes nuevos quiere decir comenzar a re-ordenar todo el resto. El cambio terminó afectando la biblioteca de matemáticas (en mi estudio), la de historia del arte (en el estudio de MC), la de poesía (de manera profunda, en la sala), la de libros italianos (también en la sala). Terminé también armando una biblioteca especial de ensayo literario, otra de filosofía de la matemática. Y luego nos pusimos con MC a reorganizar todos los libros franceses en otros estantes y a abrir espacios nuevos para novela gráfica en formato pequeño. Ah… MC reorganizó también los estantes de novelas chinas y japonesas.

Me reencontré con personajes olvidados o que había leído poco recientemente: Agamben, Enrigue, Zwicky, varias novelas gráficas en hebreo, el Entête (Génesis) en traducción de Chouraqui…

Jogo de cintura – jugando con tres periféricos

La expresión común en Brasil jogo de cintura (que apareció en el título de una charla de Leandro Aurichi sobre principios de selección y juegos topológicos – casi sistemas dinámicos topológicos y significa algo así como “saber hacerle el quite a los problemas, no enredarse”) me gustó mucho. Ignoro de dónde viene – la gente a quien pregunté tampoco parecía saber; simplemente les parecía obvio que se usara “ter jogo de cintura” ante situaciones donde conviene no ser rígido. Aunque no es lo mismo, el cutting slack del inglés parece remotamente relacionado con la misma idea.

Ayer me tocó tener bastante jogo de cintura al intentar por primera vez usar openeya para filmar una clase de teoría de modelos que estoy dando y para la cual hubo pedido de Medellín y Pamplona. Intenté transmitir directamente, pero hubo problemas de horario. Decidí entonces filmar con openeya – algo que usan algunos colegas del Departamento de Física para filmar y colgar sus cursos de Teoría Cuántica de Campos.

Openeya está bastante bien pensado: una cámara normal lo filma a uno en resolución baja, mientras un buen micrófono va grabando. Otra cámara de alta resolución va tomando una foto del tablero cada 15 segundos (más o menos el tiempo en que puede aparecer algo relevante, tal vez) – foto que idealmente pueden ampliar los que sigan el curso y ver las cosas escritas en detalle. Los físicos llegaron a Openeya en parte gracias al Instituto de Trieste, donde parece que impulsan bastante este tipo de iniciativas.

Problemas locales:

  1. El tablero blanco es mucho más difícil de fotografiar que el tablero tradicional negro. Aquí no tenemos tableros decentes (problema de todas las universidades bogotanas) sino tableros blancos de marcador. El contraste en las fotos es mucho más bajo que con buenos tableros. Los reflejos de luz son fatales.
  2. Por alguna razón mi computador quería suplantar una de las cámaras buenas que me dieron los físicos por su camarita medio boba incorporada, menos buena. No logré dar bien con el chiste y me tocó reemplazar por un computador más pesado y viejo de los físicos.

De resto, con un poco de jogo de cintura, paciencia de mis estudiantes de Bogotá y algo de buena voluntad, arrancamos. Espero que en Medellín y Pamplona encuentren que las clases les ayudan a aprender. Todavía ando viendo si consigo mejor salón, mejores tableros, y sobre todo si aprendo a hacer esas cosas mejor.

La gran ventaja de openeya es que no depende uno de salas especiales y en principio (módulo tableros clásicos decentes) con llevar dos camaritas y un micrófono uno puede armar un muy buen simulacro de clase para transmitir. Además, openeya procesa todo y genera directamente una página web que uno cuelga y que tiene todo bien sincronizado. Las cosas que financia ese instituto de Trieste.

Ahora hay pedido para hacer lo mismo con nuestros (tres) seminarios de lógica de Bogotá. Uno de los estudiantes ahora se fue a Berlín a trabajar con Amador, pero dice que quiere poder seguir los seminarios de aquí, que están muy interesantes este semestre (estamos estudiando temas que incluyen teoría de modelos sobre haces perversos (con Gabriel Padilla y Gregorio Mijares), categorías modelo y pcf (con Andrés Ángel y Xavier Caicedo), dicotomías conjuntísticas en teoría de modelos, métodos de subestructuras elementales en topología (Ramiro de la Vega), clases de Fraïssé categóricas y teoría de Ramsey (con Gregorio Mijares, Carlos Di Prisco, Gabriel Padilla), etc. etc. Es un semestre de seminarios agradables, activos, llenos de preguntas y pequeños descubrimientos.

Hasta ahora solo uno de esos seminarios se está transmitiendo (el de Andrés Ángel) pero con cámara tradicional, sin openeya. Si aprendo a usar bien openeya, creo que les diré que traten de adoptarlo.