más sueños de final de semestre / libros

Como este semestre ha parecido infinito (pues empezó realmente en agosto de 2018, se prolongó a través de múltiples vicisitudes durante meses y meses y meses, tuvo la pausa extraña y difícil de enero, y luego una pausa no pausa y luego encadenó con el (llamado) 2019-I) todos estamos agotadísimos.

Y en ese agotamiento sueña uno cosas raras, casi absurdas (pero reconfortantes, no sé bien por qué). Anoche soñé con Zaniar y con mi papá. Ya no recuerdo bien, ya pasó todo el día. Tenía que ver con puntos en unas medias y con explicaciones. Estaba la comprensión infinita de Zaniar, esa manera que tiene ese joven matemático kurdo de entender casi a priori tantas cosas de Colombia, de mi vida, de lo que realmente importa en teoría de modelos. Pero el sueño no era sobre nada de eso. Y estaba mi padre ahí, como tranquilo. Yo sabía que se había muerto, que lleva ya seis meses (casi no lo puedo creer) surcando el más allá (o como quiera que se llame donde anda ahora) y que después de estar lejos volvía a decirme algo, pero no recuerdo ya qué.

En el sueño era feliz su retorno, era como una aceptación tipo pues sí, te fuiste, qué vaina, nos dejaste solos aquí abajo lidiando con cosas idiotas (algunas incluso culpa tuya, obviamente, otras simplemente este planeta que está bien cansón últimamente con sus competencias y sus rankings y demás absurdos), pero qué bueno que estés ahí que tu sois là encore une fois – regarde un peu cette folie de planète heureusement pour toi tu l’as quittée avant qu’elle n’explose pero no todo era tono de reclamo – era más algo formal, un Glasperlenspiel de esos que le gustaban tanto, y pues ahí estábamos…

Era un sueño medio despierto; yo sabía que estaba durmiendo feliz en Chía, desnudo bajo el duvet de plumas con la montaña ya amaneciendo y preciosa con sus nubes y los aromas nocturnos de nuestro lecho con María Clara, placer puro – y aún así seguía soñando con alguna estructura extraña, como una superficie de Riemann que iba cambiando y siendo marcada por los personajes del sueño (Zaniar y mi padre, ¡qué combinación!) y puntos blancos y puntos negros y grafos y la eterna química…


Y los libros, tal vez los libros han sido parcialmente causantes de esos sueños, y no solamente el tan mentado fin del semestre infinito.

He estado abriendo cajas y cajas de libros. Repartieron – a mí me tocaron los de química, física y matemáticas que él tenía, más de 600 libros de esos temas. La cifra 600 no dice en sí nada, pero yo ando abrumado abriendo y abriendo cajas con mecánica cuántica, química a varios niveles, topología algebraica, topología combinatoria, espectroscopía, filosofía de la ciencia, también ese tema que yo odiaba y odio – cienciometría; en general detesto con todo mi ser las métricas aplicadas a la creatividad o al conocimiento o a la “producción científica” (qué combinación tan fea de palabras, como si fuéramos esclavos de algo) – pero que mi padre decía “había que estudiar pues de lo contrario las entenderán mal” – a lo cual contestaba/contesto yo “igual las entendieron patas arriba”…

Los temas bellos, la mecánica cuántica, química a varios niveles, topología algebraica, topología combinatoria dan para una biblioteca hermosísima y buenísima. La estoy distribuyendo entre estudiantes de él y allegados (aunque también decidí armar una biblioteca del grupo que tenemos con los geómetras pues a todos nos interesan la física y la química)… pero de momento mi estudio está repleto de cajas semiabiertas, y entre fin de semestre y mil otras obligaciones saco tiempo para ir mirando, libro por libro, qué hay, con qué me quedo, qué doy a quién, qué hago

Abdul parece disfrutar mucho ese desorden…

edge of irony

Started reading Marjorie Perloff’s Edge of Irony (Modernism in the shadow of the Habsburg Empire). Very eye-opening. She herself grew up as a Jewish child in Interwar Vienna, in what were the ashes of the former empire, and then emigrated with her family; they found refuge in the United States. Writing recently on the city that finally regained its former splendor, she stresses in Viennese literary modernism the crucial role of being on the edge: although German was the language in which people as varied as Musil (born in Brno), Canetti (born in Bulgaria, but really formed in Vienna), Celan (born in Bukovina), Kraus, etc. wrote, they all were immersed in many languages, in the peculiarity of being Jewish in a cosmopolitan city at a time where anti-Semitism was growing.

In the Introduction, amid many names one would expect (Wittgenstein, Musil, Canetti, etc.), Perloff includes as an interesting case of study the truly painful to read Gregor von Rezzori who wrote his Memoirs of an Anti-Semite in 1979. The directness of his account of anti-Semitism in Vienna between the wars is both horrific and eye-opening. There seems to be a short story of “himself when young” living with his very anti-Semite grandmother in Vienna as a student, and falling in love with Minka, the Jewish young women in the apartment upstairs. What is scary is the description of the mind of a young anti-Semite with a Jewish girlfriend, and the juxtaposition of (on one hand) thinking “if… the Germans want to conquer Austria, so much the better. The German-speaking peoples would be united again, as they had been in the Holy Roman Empire of Charlemagne”… but at some point he goes with Minka to a beer cellar and “a huge, rather shabby-looking young man roared in our faces, ‘Juden Raus!’ … I felt frightfully sorry for Minka and all our friends, but it was not my fault that they happened to be Jews, and in the event that they got into serious trouble I could use my connections with the SS to help them out again”, so the narrator continues.

What is most chilling in the passage above is the kind of “normalization” of anti-Semitism, of fascism, and to realize it happens daily in the 21st century. Of course, against the backdrop of what we know happened later, the last sentence is brutal.


I saw Perloff’s book first in the bookstore at the Freud Museum in Vienna. It seemed like a perfect gift for my father, except he wasn’t reading by then. I kept the name and decided finally to order it a few weeks ago, to continue the sort of dialogue he was so fond of, the sort of dialogue he started years ago when I was still living at the home of my parents.

the back yard of Freud’s apartment, summer of 2018 (photo: avn)
summer of 1979, in Schönbrunn, Vienna (photo: jlv)

Hiatus

No pude seguir con el blog, durante más de dos meses… Cuando llegamos a Viena internaron a mi padre a la clínica, otra infección. Hablamos con él. Estaba lúcido, pero sonaba muy agotado. No aguantó – la septicemia se lo llevó tres días después. Los médicos no fueron muy claros y todo pareció suceder muy rápido.

En su último día habíamos ido a ver la Secesión – ese lugar vienés impresionante. El friso de Beethoven (de Klimt) me hizo entablar un diálogo mental con mi padre. Tomé muchas fotos de detalles para poder comentar con él al retornar. Sabíamos que el tiempo corría pero nos tomó también por sorpresa. La conversación sobre ese friso, sobre el énfasis en la solidaridad entre seres humanos, no tuvo lugar.


Aquí están todas esas imágenes que tomé ese día, ese 16 de enero, para traerlas a Bogotá y hablar con él – y que no he podido volver a mirar de frente. No las pensé directamente como un regalo pero sí recuerdo que al tomarlas pensé en muchísimas obras que escuchamos desde que recuerdo escuchar música con él. Pensé en la Kreutzer y en la Novena, en la Tercera y en la Sexta, en la Cuarta y en la Séptima (y su danza). Pensé en el Emperador y en el Cuarto, en Fidelio y en el Triple Concierto. Pensé mucho en la Hammerklavier que le encantaba y la última sonata (trozo de la cual puse en el video que cuelgo a continuación). Pensé en los cuartetos, que le encantaban, y en el enlace con el abuelo a través de las sonatas intermedias. Pensé en el significado de esos frisos, el anhelo de unión, de comunión, de fusión con el mundo. Fue el último gran diálogo (mental) en vida de él – y aunque de alguna manera todos sabíamos lo que venía, debo decir que me tomó por sorpresa no poder completar este otro diálogo con él.

Agrego el video que hice hace mes y medio para despedirlo:

Fare Thee Well – imágenes de un viaje en tren de Roma a Nápoles, que comentamos – y luego imágenes del día después de su muerte, junto al Danubio, antes de emprender el vuelo a Bogotá

Por último, un enlace al texto que leí en su ceremonia de despedida, en la Capilla de la Universidad Nacional, el 19 de enero.

Festschrift José Luis Villaveces – conversación por décadas

Mañana tendrá lugar el Festschrift en honor a mi padre (70 años casi), José Luis Villaveces, en la sede del centro de la Academia de Ciencias (realmente, Academia de la Lengua – el edificio estilo neoclásico en la Carrera 3 con Calle 17 o 18). Lo organiza Luis Carlos Arboleda (un profesor pensionado de la Universidad del Valle). Decidió invitar a varios de los antiguos estudiantes, colegas, colaboradores de José Luis – por lo menos los que están en el país. Hay charlas de Química, naturalmente, pero también de biología, de humanidades. No habrá charlas de cienciometría (uno de esos temas raros en que también incursionó JLV – todo el mundo tiene temas difíciles de justificar, supongo), tal vez afortunadamente. Creo que será emocionante ver a algunos de sus colegas – los que conocí hace ya décadas cuando vivía aún en casa de mis padres: Flor Marina Poveda, Germán Cubillos, Eugenio Andrade. También su estudiante Guillermo Restrepo, y otros que conozco mucho menos.

José Luis inicialmente no estaba muy convencido de la pertinencia de ese evento. Yo sí. Apenas me invitaron a participar (cosa que agradezco profundamente) me entusiasmé mucho, y hablé con él (desde Helsinki por skype) sobre la pertinencia, el significado y la posibilidad de revisar temas a partir de ahí (ah sí – no lo dije: hablaré también yo, sobre teoría de modelos de la química, un tema inexistente o tal vez no – dejaré notas de la charla por aquí después del evento – de hecho hay muchas cosas qué decir sobre teoría de modelos de la química y en la breve media hora que tendré no alcanzaré a decir gran cosa, pero sí hablaré de la conversación a lo largo de varias décadas que hemos podido mantener).

Son tres décadas de conversación: escogí cortar desde 1985. Lo anterior hace parte de otro tipo de recuerdo, pero más o menos desde 1985 la conversación con JLV empezó a tomar un giro que era a la vez su propia evolución como científico que se acercaba a la matemática, y luego se fue hacia otros temas – y en paralelo mi propia formación como matemático inicialmente, luego como lógico matemático, hacia la teoría de conjuntos y modelos y más recientemente hacia la teoría de modelos de la física y (¿por qué no?) de la química (aunque nadie sabe bien qué es esto – mañana daré unas primeras puntadas, un primer esbozo muy tenue).

De pronto haré un post sobre qué querría decir de verdad teoría de modelos de la química (¿cómo puede uno hablar de áreas inexistentes del conocimiento? ¿a qué intuiciones puede uno apelar ahí? hay ciertas claves que me vienen de conversaciones muy antiguas, y que están ahí, ante mis ojos, ahora que tendrá lugar este evento…)

Hablar para un auditorio de químicos (y biólogos, y de pronto sociólogos o quien sabe qué otra fauna – seguramente filósofos amigos de él) será un poco extraño para mí. Pero bueno… el gong sonará.

JLVChinois

Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

Bogotá, 19 de agosto de 2015

Festschrift : Homenaje al Profesor José Luis Villaveces 

Programa

9:00 – 9:30

Presentación de la Jornada

Enrique Forero, Presidente Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

9:30 – 10:00

Tú eres químico

Flor Marina Poveda, Universidad Nacional de Colombia.

10:00 – 10:30

La contribución de José Luis Villaveces a las ciencias sociales

Luis Antonio Orozco, Universidad de Los Andes

10:30 – 11:00

Café

11:00 – 11:30

José Luis Villaveces: Ciencia, cultura y humanismo, un pensamiento coherente

Germán Cubillos, Universidad Nacional de Colombia

11:30 – 12:00

De las barbas de José Luis a los elementos químicos

Guillermo Restrepo, Universidad de Pamplona-Universidad de Leipzig

12:00 – 2:00

Almuerzo

2:00 – 2:30

Reflexiones en torno al “darwinismo cuántico” de Zurek y su repercusión en las teorías de la evolución de los sistemas adaptativos

Eugenio Andrade, Universidad Nacional de Colombia.

2:30 – 3:00

Hipercomputación biológica y comunicación entre los seres vivos

Carlos Maldonado, Universidad del Rosario

3:00 – 3:30

La historia y la educación matemática: por qué y cómo

Luis Carlos Arboleda, Universidad del Valle

3:30 – 4:00

¿Existe una teoría de modelos de la química?                                                                                                    

Andrés Villaveces, Universidad Nacional de Colombia.

4:00 – 5:00

Foro de cierre de la jornada

Coordina: Enrique Forero