Musrara – la línea

Hoy aparentemente se calmó un poco la situación – el gobierno de Israel quitó los detectores de metales en las puertas de las mezquitas. Pero fueron diez días tensos. ¿Innecesariamente? ¿Justificadamente?


  • En otros lugares del mundo los detectores de metal son vistos como algo incómodo pero no generan tanta tensión (varios muertos, indirectamente el enredo diplomático con Jordania a raíz del ataque de alguien a la embajada y la respuesta de un guardia israelí – que ahora no dejan salir de Jordania por haber matado a quien lanzó el ataque contra la embajada – varias horas de bloqueo de noticias en Israel [censura militar, muy criticada]). Aquí sí. Se supone que desbalancean el status quo de una zona controlada simultáneamente por Israel, la Autoridad Palestina y Jordania.
  • Algunos países árabes (Arabia Saudí, por ejemplo) no hicieron declaraciones. No hacer declaraciones es una muy fuerte de hacer una declaración de no apoyo. Aparentemente, es Catar quien está apoyando el movimiento contra los detectores de metal — y varios países árabes no están interesados en apoyar a Catar, en servirle de caja de resonancia. Por eso no dijeron nada.
  • De momento parece que se puede volver a la Ciudad Vieja. Creo que siempre durante este tiempo tenso se pudo ir como turista; pero no queríamos ir en ese plan — de hecho fuimos a ver cine ahí dentro cuando ya había iniciado la tensión, y se sentía “normal” estar dentro de la Ciudad Vieja. De hecho, un paraíso. Pero en días pasados no hubiera querido entrar ahí.
  • Ah, sí… no se volvió a hablar del guardia israelí que “Jordania quería procesar”. Parece que ya lo dejaron salir. No lo dijeron así ayer en ninguna parte, pero el mismo día que Jordania deja ir al guardia quitaron los detectores. Parece que esos quidproquos no confesos son más importantes que todo lo que se dice de manera abierta. Ver el artículo de Amos Harel en Haaretz para más detalles.

Hablábamos de esto con un postdoc de teoría de modelos que vive en Musrara — otro sitio interesante. Un barrio de familias judías venidas de Samarkanda y Bujara hace unos doscientos años, uno de los primeros lugares fuera de la Ciudad Vieja. Algo de la atmósfera del centro del Asia se siente ahí. Hoy en día está muy cerca de la frontera entre el mundo árabe y el mundo judío. Al este de la avenida del tranvía es muy árabe (90% tal vez) el barrio. Al oeste es muy judío (los mismos 90% tal vez) – al norte es Meá Shearim, el barrio judío ultraortodoxo, el de la gente que se viste como si estuviera en el siglo XVIII en Vilna o en algún otro lugar cercano al Báltico, donde las familias son de ocho, diez, doce hijos, donde los hombres estudian Torá todo el día y son las mujeres las únicas que trabajan – un barrio pobre, donde ninguna mujer puede andar de manga corta – un barrio sumamente interesante aunque no tan fácil de visitar – un barrio con libros por todas partes.

Musrara mismo es judío; actualmente parece estar “gentrificándose”. Era pobre hasta hace poco, pero no religioso – no en el sentido ultraortodoxo. En los años 70 el movimiento de Black Panthers llegó a Israel – entre los judíos sefardíes que sentían la misma discriminación que los negros en Estados Unidos. Musrara fue un escenario de esa confrontación, y aún se ve mucho grafiti, mucha cultura de resistencia ante cierto tipo de oficialismo del Estado de Israel (esa resistencia fue cooptada por los partidos de derecha; la izquierda tradicional de Israel, muy cercana al socialismo europeo, no fue capaz de ver esa deriva de la sociedad en los años 70, y la derecha capitalizó la insatisfacción profunda de los judíos oriundos de países árabes, que se sentían discriminados por los judíos europeos de Israel).

En la línea está el Museum on the Seam, el museo sobre la línea de ruptura/costura. Un lugar ideal para un museo de arte contemporáneo – y una de las apuestas más interesantes: un museo frente a la línea de tranvía que divide (muy porosamente) el mundo judío del mundo árabe en Jerusalén, en una casa que fue árabe y luego fue puesto de frontera entre Israel y Jordania en 1948 – cuando Jordania llegaba hasta aquí.


Mañana hablo para el Seminario de Lógica de Jerusalén (el más “duro” que conozco en el mundo, también el más maravilloso) sobre Dependencia en Clases No Elementales.