El almuerzo de ayer fue en Miss Janice’s Place, en la bahía de San Luis (unos 3 km al sur de la UN). Es un sitio medio casero, justo al frente de esta playa. El sol y la brisa estaban fuertes – entre cerveza, sopa de cangrejo, pescado y “fruto del árbol del pan” (breadfruit – algo muy típico en las Antillas) preparados directamente por Miss Janice salía a dar una vuelta por esa playa mientras servían lo siguiente. Resulta ser un buen sitio para pensar, para concentrarse. Al final pedí un café. No había. Me explicó el mesero que Miss Janice, como mucha gente en la isla, no toma ni sirve ninguna “ina” (cafeína, etc.). Bautistas… Aunque me hizo falta el café, la cocina de la isla en manos de esas Miss Janice, Miss Etty, Mrs Archbold, etc. es tan rica, preparan tan bien el cangrejo y el pescado y el pie de coco, que uno les perdona lo de las “inas” y la falta de café.

Fridays at UNAL we talk English and Creole – el letrero puesto en alguna ventana de la Sede Caribe de la Universidad es a la vez simpático y extraño. La gente al hablar entre sí en la Isla parece pasar sin problema de español a inglés a creole – por lo menos aquellos que crecieron en familias donde usan esos otros idiomas.

El grupo de estudiantes con quienes hablé era lingüísticamente mezclado. De los diez, tal vez unos cuatro parecían más cómodos en inglés que en español – crecieron en familias donde hablaban creole, y fueron a colegios bautistas donde todo (salvo la clase de español) era en inglés. Pero también había una hija de antioqueños que creció en la isla y fue a colegio de monjas paisas —- su manejo del inglés parecía ser mucho más básico. Otros, barranquilleros de San Andrés que decían que en su barrio no se habla inglés, pero parecen entenderlo realmente muy bien. Y un providenciano que hablaba perfecto los dos idiomas.

Hoy el mar estuvo en la mente del mundo entero. Una ola gigante, un tsunami, asoló el norte de Japón, y viajó durante todo el día hasta Bahía Solano, hasta Lima, hasta Tumaco, hasta Chile.

Estoy frente al mar, al mismo mar y a la vez muy otro, en este momento. En San Andrés. Vine por razones laborales solo por un par de días. La zona se llama Cocoplum Bay (cocoplum son unos árboles frutales locales). Está al frente de Haynes Key, más o menos a mitad de camino entre el “centro” (la ciudad, en el extremo norte de la isla, con su aeropuerto, y su mar de un azul que uno nunca puede creer que sea de verdad, así lo haya visto muchas veces).

El almuerzo fue en Fisherman’s Place – la cooperativa de pescadores. Se supone que es un sitio donde el pescado es el más fresco aquí – mucha gente muy distinta va allá a almorzar. Queda a unos 500 m del aeropuerto – distancia perfecta para caminar justo después de aterrizar.

Hacia las 5 se volcó un aguacero increíble. La foto fue tomada desde mi mesa de trabajo, durante el aguacero que oscureció todo.

Es raro estar junto a un mar tan tranquilo, tan paradisiaco hoy, en este día de tsunami brutal. No puedo no pensar en ese otro mar hoy.